agosto 04, 2012

Espera, voy y vuelvo...

El cuando de los andamios.,
encontrar el aliento en paso y esfumarse de pronto por  sobre los rieles.

¿Quién persigue madrugadas detrás de la cortina? -¿quién espera luces y coronas en su entierro? -¿Para qué viven las camelias si en un bravío mar no hay esperas?

Años de andar buscando soledades, de amor en amor sin amarse.
Años de saciar con frases la inocencia de los milagros.

Deja hablar la cercanía de la espera, de la noche que desliza su gravedad sobre el cuerpo.

Ya no el cansado cuerpo, sino,  el ávido cuerpo, vigoroso cuerpo.

Cada célula es una punzada que incita a la vida; reloj de tiempo biológico encarecido y furioso que contrae las audaces venturas del vientre.

Una soledad celular, secular, antojadiza que no es reproche, que se contrae en cada parpadear y deja huellas  a veces sutiles a veces inaceptables en los esfuerzos,
por que en ocasiones vivir ha sido un esfuerzo.
Vivir ha sido un insulto, un  quebranto, un desafío,
pero, también ha sido un glorioso encuentro, un destello de luminoso vuelo, en donde vuelco la pureza de las manos que saben amar y amasar las bondades.

Ocultos tras el velo misterioso de los días que se manifiestan, habré de encontrar el equipaje que contenga los escenarios para redimir la tristeza
esa que ya no molesta, pero que permanece escondida entre las sombras de los nombres ya casi olvidados.
Ya la inocencia no será más un recuerdo, formará parte de las palabras y las voluntades, la bella inocencia de los cristales humedecidos en invierno
la transparencia de los ojos en las benditas mañanas en tus brazos
amante silencioso que lentamente te acercas a mi encuentro.

la inocencia de las letras escritas en el árbol de cualquier parque en cualquier lugar aún desconocido

ya es tiempo de limpiar las ventanas para amanecer en tus brazos

el color de las nubes a mutado a verdades

a sonidos nuevos y claridades tonales.

Un beso será dado en la boca oliendo a mares

entonces daremos el primer paso hacia lo dulce
en que nada detenga el florecer de tu humedad en mi aliento.


No hay comentarios.:


e s p a c i o s

Aquí donde se ve y no se ve todo, donde las palabras abundan y los sonidos son escasos, aquí estan mis latidos más internos y los más cotidianos, publicados sin saber el destino, pretendiendo que mi historia quede en el ciber espacio, deshabitado y poblado de sueños al mismo tiempo, como lo que somos, nada y todo.