septiembre 03, 2008
A pocos minutos de irme, dejo entre líneas muy delimitadas esta nueva antipatía que se manifiesta en el andar. ¿Por qué ?- me pregunto, - ¿Por quién?, -me respondo. Es que con el paso del tiempo me transformo en una vieja mañosa, quiera o no admitirlo. Cada vez es más difícil aceptar tácitamente la estupidez de algunos, disfrazada de simpatía u originalidad mal entendida. Y es evidente mi incapacidad para quedarme callada, cuando entiendo que sería lo más prudente. Es inevitable, mi boca se abre y vuelan las palabras que trato, infructuosamente de acallar, pero no, ahí estan, pidiendo audiencia, tratando de ser complacientes con lo imposible. No es fácil dejar de ser, ser expuesta, y mi ego, demasiado grande, busca donde manifestarse. Uff¡ ... - que odiosa.
e s p a c i o s
Aquí donde se ve y no se ve todo, donde las palabras abundan y los sonidos son escasos, aquí estan mis latidos más internos y los más cotidianos, publicados sin saber el destino, pretendiendo que mi historia quede en el ciber espacio, deshabitado y poblado de sueños al mismo tiempo, como lo que somos, nada y todo.