Desde el fondo de tí, arrodillado, un niño como yo, nos mira."
Estoy desierta dentro de este inmenso oleaje, que no sé a donde me lleva ni donde se detiene.
Estoy sumergida en pensamientos iracuandos y degastados, míserias de mí, locuras de mí.
Pertenezco a este lugar que pertenece a nada y a nadie.
Transito en esta nefasta historia que trato de escribir mientras lloro y mutilos los intentos.
Sacudo cada noche la idea suicida de ser cotidiana y una debilidad creciente me estimula, alienta y decide por mí.
No sé donde van los caminos, ni cuanto cuestan los destinos, no sé que hago aquí en este ahora loco y torbellino, que pretende gobernarme cuando quiero sólo libertades.
Soy cristal y agua clara, más me oscurezco de pronto
Soy luna y media noche sin cielo por ahora
Soy mudez y tormento
Río y caudal, poco generoso
Escudo y candil
luciernaga escondida
y silencio.