noviembre 09, 2006

... Sin darme cuenta he perdido "todo"...
Los lentes para el sol, mi estuche con lápices y plumones para mis clases, regalo de Ni y dibujado por alumnos que manifestaron su cariño sobre el cuero anaranjado, perdí dinero mío y ajeno que guardaba en la billetera, las tarjetas de crédito, (mejor), la chequera electrónica, y de paso, la cédula de identidad, lo peor es que hasta hace poco tiempo me costaba definir quien era, ahora, definitivamente, no tengo nombre y si me pregutan quien soy, sé que no soy un nombre, ni un número.
Todos los pagos se retrasan y por cierto, estoy màs endeudada que antes de esta lamentable pérdida.
Perdí las llaves de la casa y de la puerta de acceso a los instrumentos para hacer clases. (todo mal). Tarde me dí cuenta, no pude entrar a casa, dormí en casa de mi hermano. Perdí el celular, no recibiré llamadas para alimentar esta relación extramarital que mantengo.
Desde un tiempo a esta parte creo he perdido muchas cosas (por cierto son eso, cosas) y tembién lazos, afectos y apegos, y la sensación de tener suelo. En el aire, me siento en el aire, sin suelo, es como una nueva forma de comenzar.
Se me olvidaba, perdí tiempo, vi lo que no era, a cambio encontré que estoy llena de vida, de pies a cabezas, tengo fuerza y calma y nada detiene mis pasos y ahi voy, de nuevo voy, y todo lo perdido que se vaya a la mierda.

Me despojo de todo y corro libre por entre los caminos que voy creando. 2 oct. 2006

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Puxa mujer! ya verás que too estará bien, la vida te esta dando dura pero se que pronto tú te encargarás de doblarle la mano y tendrás una sonrisa gigante en tu rostro... ¡ánimo chiquitita!

Anónimo dijo...

=OOOOOOOOOOOO!!!
seño adriana!
excelente profesora ud la
llea profe! un saludo!
3ºa 2006 ed. media
christian capstick

. dijo...

gracias por sus palabras...todo bien


e s p a c i o s

Aquí donde se ve y no se ve todo, donde las palabras abundan y los sonidos son escasos, aquí estan mis latidos más internos y los más cotidianos, publicados sin saber el destino, pretendiendo que mi historia quede en el ciber espacio, deshabitado y poblado de sueños al mismo tiempo, como lo que somos, nada y todo.