22 Enero 2013
Abrazo los sentidos
Me atrapa el color y la transparencia;
son silencios los espacios que habito.
Cada movimiento es un estímulo.
El color de la cocina ha mutado;
juraría que había visto tiempos pasados en las paredes.
De pronto relucen las lozas, son despojados las entradas y salidas,
aunque aún la mesa se abarrota de artefactos, los tránsitos fluyen
o intentan dejar fluir.
tengo una lejanía en la mirada
Estoy fuera de todo, del todo.
Transcurren mis tiempos paralelo a los tiempos.
(Que rebuscado pensamiento, pero, no deja de tener sentido).
Hoy, en este segundo, no importan los otros, se ha detenido el impulso de los transeúntes, o mi tiempo es lo que me ocupa.
Cada puerta es una invitación a abrirla o dejarla cerrada...
Cuando no dejo ir, el ir se anticipa y espera paciente a que cada cosa
ocupe su lugar y lleva consigo el fluir de la tristeza y la soledad; así, cada camino se hace dos veces:
Una para andarlo y otra para mirar como fue andando.
EXPLORO SENTIDOS,
exploro olores
exploro color...
La risa es un artificio que impacta la boca y la deja ajena a la palabra.
Se desencadena el olvido...
Cada paso es un acontecimiento crepuscular, hemisférico, equidistante en solitario.
Las ventanas son desiertos casi mágicos, en donde el pensamiento abre puertas casi clausuradas.
Quien deja la tarde oscurecida y anida campos áridos en su espalda,
anochece los atardeceres, enmudece los preludios.
Soy un beso atormentado que fija su sabor en la curiosidad de los inquietos y el hambre del que ha olvidado la calma del bostezo.
UN VERTIGINOSO BESO INUNDA LA BOCA DEL QUE HABLA...
El que calla no oculta,
el que calla silencia, no es abismo,
el que calla busca.
Fabricante artesanal,
la rebelión de los miedos ha cobijado un estandarte ilusorio en sus ventanas.
¿Quién escuda pasiones en el postigo de la noche?
Un verso acorralado y mendigo
sentidos de imágenes y misterios
surca el horizonte del temor
un verso que es palabra del que quiere callar los estertores que lo apasionan.
Un verso que trae la inocencia del beso al amanecer
ese beso que no se ha dado
que se convierte en verbo al compás curioso del día.
Nada hay que ocultar tras las columnas que comunican los tiempos.
No hay nada más que decir de los tiempos que nos tocan al momento de volver a amar.
Abrazo los sentidos
Me atrapa el color y la transparencia;
son silencios los espacios que habito.
Cada movimiento es un estímulo.
El color de la cocina ha mutado;
juraría que había visto tiempos pasados en las paredes.
De pronto relucen las lozas, son despojados las entradas y salidas,
aunque aún la mesa se abarrota de artefactos, los tránsitos fluyen
o intentan dejar fluir.
tengo una lejanía en la mirada
Estoy fuera de todo, del todo.
Transcurren mis tiempos paralelo a los tiempos.
(Que rebuscado pensamiento, pero, no deja de tener sentido).
Hoy, en este segundo, no importan los otros, se ha detenido el impulso de los transeúntes, o mi tiempo es lo que me ocupa.
Cada puerta es una invitación a abrirla o dejarla cerrada...
Cuando no dejo ir, el ir se anticipa y espera paciente a que cada cosa
ocupe su lugar y lleva consigo el fluir de la tristeza y la soledad; así, cada camino se hace dos veces:
Una para andarlo y otra para mirar como fue andando.
EXPLORO SENTIDOS,
exploro olores
exploro color...
La risa es un artificio que impacta la boca y la deja ajena a la palabra.
Se desencadena el olvido...
Cada paso es un acontecimiento crepuscular, hemisférico, equidistante en solitario.
Las ventanas son desiertos casi mágicos, en donde el pensamiento abre puertas casi clausuradas.
Quien deja la tarde oscurecida y anida campos áridos en su espalda,
anochece los atardeceres, enmudece los preludios.
Soy un beso atormentado que fija su sabor en la curiosidad de los inquietos y el hambre del que ha olvidado la calma del bostezo.
UN VERTIGINOSO BESO INUNDA LA BOCA DEL QUE HABLA...
El que calla no oculta,
el que calla silencia, no es abismo,
el que calla busca.
Fabricante artesanal,
la rebelión de los miedos ha cobijado un estandarte ilusorio en sus ventanas.
¿Quién escuda pasiones en el postigo de la noche?
Un verso acorralado y mendigo
sentidos de imágenes y misterios
surca el horizonte del temor
un verso que es palabra del que quiere callar los estertores que lo apasionan.
Un verso que trae la inocencia del beso al amanecer
ese beso que no se ha dado
que se convierte en verbo al compás curioso del día.
Nada hay que ocultar tras las columnas que comunican los tiempos.
No hay nada más que decir de los tiempos que nos tocan al momento de volver a amar.
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