Las luciérnagas han oscurecido...
La noche en que derramarse era un intento,
yo digo de los intentos de desafiar los destinos,
de buscar la canción que estimule al oído,
oír dentro del mar, un océano contenido,
no han de ser los abismos,
la dulzura que tienen tus ojos
yo busco lo cadencioso,
el silencio de los trinares,
que buscando entre malabares
se dio cita el hastío
e indagó entre las ofertas
el sueño en constelaciones
dormidas entre cuerpo y tiempo,
la boca huracanada,
de esta que es mi morada
en donde habito las soledades.
Quien quiere ser parto, que parta desde el comienzo
y sin desatinos me adentro
en los misterios que teje tu boca
que de anunciar los destinos
he de vivir en tu aliento
musitando un bello verso
de salivas y verdades
acariciando andares
y cultivando en tu paso
el calor de mis cantares.
Mientras transcurren los días
las horas se van vaciando
y esperanzas van anidando
mientras labranzas respiro
labrador de las miradas
plantar se ha vuelto un te quiero
amarte furioso y quedo
contemplando la hojarasca
que ya nada a mi me espanta
a amar comienzo de nuevo.
Habrá que recorrer descalza
el sueño de ser ramaje
piedra, sol pedernales
y con esto busco distancias
para aligerar la templanza
que entre sueños fuera escrita
pues la risa está bendita
en la boca bien dentada
hay que partir por la raíz
para llegar a ser matriz.
Vuelvo a correr sin reparos
anidando un dulce abismo
que me busca caprichoso
y presume de una espera
y de esperarte yo quisiera
se encontraran las miradas
en busca de ideas curiosas
que te saluden formales
acariciando silente
vuelvo a beberte a raudales.
Raudos y vagabundos
descalzos y ya sin miedos
el tiempo que ha comenzado
variado y desesperando
en cada amanecer va pariendo
una palabra un aliento
algún desdén un tropiezo
que armonicen los sentidos
busco y no encuentro consuelo
aunque alegre hoy me siento
Quisiera ser una noche
que ha escogido entre las estrellas
la luz vigilante y bella
que custodie con alegría
La noche en que derramarse era un intento,
yo digo de los intentos de desafiar los destinos,
de buscar la canción que estimule al oído,
oír dentro del mar, un océano contenido,
no han de ser los abismos,
la dulzura que tienen tus ojos
yo busco lo cadencioso,
el silencio de los trinares,
que buscando entre malabares
se dio cita el hastío
e indagó entre las ofertas
el sueño en constelaciones
dormidas entre cuerpo y tiempo,
la boca huracanada,
de esta que es mi morada
en donde habito las soledades.
Quien quiere ser parto, que parta desde el comienzo
y sin desatinos me adentro
en los misterios que teje tu boca
que de anunciar los destinos
he de vivir en tu aliento
musitando un bello verso
de salivas y verdades
acariciando andares
y cultivando en tu paso
el calor de mis cantares.
Mientras transcurren los días
las horas se van vaciando
y esperanzas van anidando
mientras labranzas respiro
labrador de las miradas
plantar se ha vuelto un te quiero
amarte furioso y quedo
contemplando la hojarasca
que ya nada a mi me espanta
a amar comienzo de nuevo.
Habrá que recorrer descalza
el sueño de ser ramaje
piedra, sol pedernales
y con esto busco distancias
para aligerar la templanza
que entre sueños fuera escrita
pues la risa está bendita
en la boca bien dentada
hay que partir por la raíz
para llegar a ser matriz.
Vuelvo a correr sin reparos
anidando un dulce abismo
que me busca caprichoso
y presume de una espera
y de esperarte yo quisiera
se encontraran las miradas
en busca de ideas curiosas
que te saluden formales
acariciando silente
vuelvo a beberte a raudales.
Raudos y vagabundos
descalzos y ya sin miedos
el tiempo que ha comenzado
variado y desesperando
en cada amanecer va pariendo
una palabra un aliento
algún desdén un tropiezo
que armonicen los sentidos
busco y no encuentro consuelo
aunque alegre hoy me siento
Quisiera ser una noche
que ha escogido entre las estrellas
la luz vigilante y bella
que custodie con alegría
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