La muerte
ella te llevó a escribir.
Desde los tiempos en que desnuda te seducía, como tu compañera.
Escribes de ella, recordando el perfume con que rodeo tu cuerpo y deseaste tenerla tantas veces.
La muerte en tus poros parpadeo su nombre, pero ya no estaba para escucharlo, así hizo eco en tu cabeza, por que con ella te moriste un poco. Así lo percibí aquel día en que te leí y mi corazón aprisionó temores. La muerte estaba ahí contigo y te llevaba de algún modo con ella, para dejarte tumbado en la soledad de los amantes que no tienen más remedio que oscurecerse de pronto tras una sonrisa fingida.
ella te llevó a escribir.
Desde los tiempos en que desnuda te seducía, como tu compañera.
Escribes de ella, recordando el perfume con que rodeo tu cuerpo y deseaste tenerla tantas veces.
La muerte en tus poros parpadeo su nombre, pero ya no estaba para escucharlo, así hizo eco en tu cabeza, por que con ella te moriste un poco. Así lo percibí aquel día en que te leí y mi corazón aprisionó temores. La muerte estaba ahí contigo y te llevaba de algún modo con ella, para dejarte tumbado en la soledad de los amantes que no tienen más remedio que oscurecerse de pronto tras una sonrisa fingida.
A quién le creo entonces, me pregunto, si luego de eso y las bellas palabras, no encontramos eco en nada y vivimos de ilusiones, por que las verdades son amargas y cuesta aceptarlas.
Me guardo la posibilidad de sentir aunque sea el miedo mas aterrador e irreverente, por que de un tiempo a esta parte, me cuesta tanto vivir que casi no lo intento.
Somos pensamientos que no decimos, como una constante de cosas inconclusas que no encuentran consuelo.
Esa tarde como muchas otras tardes me has irradiado con tu generosa luz, esa que me dice como debo verte.
Hace ya rato que no puedo ser coherencia.
Dibujo zapatos en la tierra que dejó de ser camino.
En cada noche, parte de mí muere, intentando silenciar mis desvaríos y convenciendo a la cabeza que todo tiene una cura, por que a partir de tus manos entiendo que los sonidos son parte de esta historia.
Dibujo zapatos en la tierra que dejó de ser camino.
En cada noche, parte de mí muere, intentando silenciar mis desvaríos y convenciendo a la cabeza que todo tiene una cura, por que a partir de tus manos entiendo que los sonidos son parte de esta historia.
Hace ya rato que no encuentro un estímulo, retengo la respiración culpándome por no poder ser feliz cada segundo.
La muerte está marcando presencia.,
Hoy me dijo que la ausencia era por mucho tiempo.
Ha intentado mostrarme su lado amable, sin embargo un frío intenso cubrió mi espalda y dobló mi cuerpo.
Entendí que aún quiere quedarse, que es cuestión de tiempo.
Entendí que aún quiere quedarse, que es cuestión de tiempo.
No hay que prometerle nada a la muerte, sólo pedirle que se vaya, que siga el paso,8 acá todavía, queda tiempo para poder conocerla)
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Que es cuestión de fe, que después del gran gesto ofrecido, ella ser irá a otro tiempo, a desdibujar los rostrso de los amantes que aún no han muerto..
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Que es cuestión de fe, que después del gran gesto ofrecido, ella ser irá a otro tiempo, a desdibujar los rostrso de los amantes que aún no han muerto..
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