junio 05, 2012

Aquí, desnuda, casi sin palabras; cuestión extraña, sabiendo que hablo tanto...
Misera de mí, que me reconstruyo de los espacios rotos y los pasos inquietos.
Desde el fondo de este tú tiempo, camino la herida de los lobos y no doblego los intentos
aunque soy desconsuelo, de esos callados y ocultos, es que quien podría
sostener el llanto que me estremece
A quién pudiera importarle la dureza del viento en mi cara cuando el camino es en solitario

Para qué desnudar los quebrantos si en el fondo de todo, cada uno se tiene a sí mismo
y eso es bastante.

Como  huracanes partieron en pedazos la necesidad de tus manos
no hubo lluvia y la quería tanto
hubo silencio
tanto silencio que calló también mi voz
ya no canto

Todo pasa, es cierto
pero ...

Hoy no hay poesía
no importa la métrica ni el verso
sólo doy cada paso lento y entristecido
sigo la huella que aparece como un recuerdo

andaré y andaré
hasta que vuelva a enco
ntrarme.


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e s p a c i o s

Aquí donde se ve y no se ve todo, donde las palabras abundan y los sonidos son escasos, aquí estan mis latidos más internos y los más cotidianos, publicados sin saber el destino, pretendiendo que mi historia quede en el ciber espacio, deshabitado y poblado de sueños al mismo tiempo, como lo que somos, nada y todo.