Es más simple de lo que imaginaba, había que esperar y que cada cosa ocupara su lugar no había distancias ni espacios vacios, sólo había tiempo, tiempo que produjera, tiempo que fuese, como son los días sin que nos demos cuenta...
Aquí donde se ve y no se ve todo, donde las palabras abundan y los sonidos son escasos, aquí estan mis latidos más internos y los más cotidianos, publicados sin saber el destino, pretendiendo que mi historia quede en el ciber espacio, deshabitado y poblado de sueños al mismo tiempo, como lo que somos, nada y todo.
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