Tengo un taciturno descanso entre la prisa y la noche
corro de aquí para allá intentando enloquecer, creyendo educar, haciendo que otros también lo crean
paso del insomnio al descontento con la misma suavidad que cambian las voces los púberes.
Algo anda desbocado, desdentado, iracundo,
un mar que trae barridos de casas y cuerpos inertes entra en la sangre y la estimula, pero no positivamente
cuelgo el abrigo y la percha disimula su estreches, esconde el equívoco
no hay medida para tus pasos
todo me parece oscuro desde que somos tanta distancia
ya no quiero vestirme y caminar
ya no quiero lavarme los dientes y hablar cosas que no guardan sentido
la vida recoge silencios
genera hambres y ya no sé tu cuerpo
estás enfermo
en medio de tanto cansancio, estas enfermo
padezco tus dolores pero hago del día ignorancias y silencios a ratos inteligentes
mientras divago en incoherencias, no sé que somos
hoy me queda claro que no piso tu camino ni escucho tus silencios
hoy la simbiótica soledad me dice de primaveras con más de una esquina rota
el tiempo trae regalos, premios y alegrías,, pero mis brazos a veces ya no celebran
simplemente obedecen al esfuerzo de ser canto y acompañamiento
donde guardas mis acentos?...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario