Detrás del lente que enmarca tu rostro, hay una espera constante para encontrar la sonrisa perfecta, esa que ha de dejar dibujado un instante en el tiempo... una vez visto, todos dirán que bella foto, que lindo momento, que distante de la soledad está tu rostro, que gran velo de alegría se levanta ante tus ojos y cubre el paso... y digo entonces,- ¿cuánto de todo esto es cierto o verdaderamente cierto?,¿ No es acaso, sólo una idea preconcebida la que nos despiertan los instantes y esa alegría clara y precisa, acaba cuando acaba la pose, se retoma el tiempo y empiezan nuevamente los instantes?...Pero también hay los reflejos y a esos es difícil engañarlos, todo se refleja en el ojo que lo observa; como una visión directa de si mismo, que conoce los pasos, que reconoce en otros lo que lleva dentro. Entonces, la piel habla, el brillo del cabello que abraza los hombros dice de tu estado, la rigidez de tus manos presentan excusas ante este no querer estar en medio de la mirada de otros y sin embargo tener que hacerlo. Todo nos dice de todo...
Si proyectas lo que observas y analizas por consecuencia, ves la calidad de hermitaño en que te has convertido, la necesidad de silenciar los pasos que tienes constantemente, pero a ratos sólo dejas a la vida manifestarse y ella te lleva lejos de otros, te encierra en un espacio en el que las cortinas sirven para ver los pasos de otros, disimular la mirada oculta tras el tul y convertirse en observador.
Calidad de hermitaño,
casi como una clasificación de supermercado,
calidad de Ser.
comienzo a entender que lo mágico de esta condición es, estar donde no te vean y ser lo que quieras sin que te encasillen ni te seleccionen, mucho menos que te reconstruyan y califiquen de obvia, cualitativamente predecible y descriptible...entonces, ahí, es más recomendable ser anónima.
1 comentario:
enloquecido soy
amo tu letra
es terrible y templada a la vez
al ser que hay dentro de ti
igual le amo
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