enero 21, 2009

Amo la espesura del silencio
Cuando vuelvo a casa luego del liceo
dejo atrás risas y gritos de niños que a ratos distan mucho de ser sinfónicos sueños.
Regreso a la multitudinal ciudad, colapsada de discursos timbrísticos aleatorios
golpes rudos en la espalda y rutas que enumeran la diversidad.
Me recojo entonces en este espacio prestado mes a mes
para inundarme en los placeres más íntimos
desabotonarme la blusa
descalzar los zapatos
arrojar el sostén por los aires
beber agua de mi vaso
y caminar a pies pelados descubriendo paso a paso la textura fría de este suelo que me sostiene
y no hay horario
ni gritos
hay silencio y compartir el estrecho abrazo de Ariadna
la dulzura de Cristobal... Cómo está madre?...
la calma necesidad de ser silencio
y descanso
suspirado descanso
silencioso descanso.

5 comentarios:

Joséduardo dijo...

no sé.
hay una...
entonces mi hermano grita.
no puedo...
(es parte de)

Joséduardo dijo...

no sé-
hay.
entonces.
mi hermano salta y grita.!
no hay más
(es parte de)

Joséduardo dijo...

tu existir íntimo que me hace creer en lo posible.

Anónimo dijo...

descanso de a veces
de a meses a destajo en la ventana del ayer
descanso en la memoria
que construye el necesario recorrer en el dintel
descanso descalzo en el manto del alto y fugaz pretender
que me abriga y recorre enmudecido de ahora en que es mejor la niñez
desato y anudo el zapato que camina sin pie
en inviernos que saben lo mejor del saber
o creen saber de memoria el camino al descanso que ayer
te soñé.

Anónimo dijo...

Gracias por el bello comentario. Te abrazo en palabras y a través de ellas también te veo.


e s p a c i o s

Aquí donde se ve y no se ve todo, donde las palabras abundan y los sonidos son escasos, aquí estan mis latidos más internos y los más cotidianos, publicados sin saber el destino, pretendiendo que mi historia quede en el ciber espacio, deshabitado y poblado de sueños al mismo tiempo, como lo que somos, nada y todo.