Las palabras se hacen olas,
las horas festivos encuentros,
El hastío abre un caudaloso vértigo, que trae furia contraída,
más se expande y desaparece.
Es mañana de intenso vuelo
hacia el misterio de tus ojos,
el camino se hace angosto y
la luz desaparece de pronto.
Es noche en el pensamiento, vendaval en el sentir
y sólo la emoción se aproxima.
Busco en la tibieza de tus palabras
algún espacio que me albergue,
pero no cabe duda,
Yo emigro, me enzalzo,
me estiro y aparto el nido.
No sé hacia donde, pero
seguro lo que se manifiesta
es ancho y desconocido.
Estoy dispuesta, soy materia, origen y caudal.
Dulce abismo que deja de serlo cuando me ilumino.
21 nov. 2005
1 comentario:
bienvenida libertad... Un beso. Carmìn
Publicar un comentario