El Domingo huele a una mentira piadosa. Es un remilgo, dice voy y vuelvo para encontrarte y sin embargo no vuelve.
El Domimngo produce desconcierto, es inicio y fin al mismo tiempo, descanso y agotamiento, euforia y letargo.
En Domingo suceden muchas cosas y a veces, nada sucede.
Las horas parecen fatigadas y no permiten descanso, sino ,un desgano hostigoso que atormenta los sentidos.
Hay Domingos llenos de gente, de esas sorpresivas que te enfrentan a lavar la loza de un año, te hacen reir sin medida y luego te dejan ocupado en ordenar desde el pensamiento hasta los hábitos.
Desde que comienza el Domingo estas pensando que viene el Lunes y se acaba el descanso; es un portento.
En Domingo se hacen canciones que hablan de encuentros , pero finalmente anuncian desencantos y tristes finales.
EL Domingo se levanta con luces y canarios, con estío y frutas, con olor a pan tostado y leche recién servida, a descanso y no me olvides, a cadencia final y despedida.
(Escrito el 4 de Nov. 2004)
1 comentario:
ay dios
que dificil accederte
que dificil llegar a leerte, y a saborear tus odios y amores
nunca me costo tanto llegar a ti, ni manejar el compu
yo tambien odio los domingos
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