marzo 18, 2007

Un día seremos recuerdos de niños adultos, que se quedaron en nuestra retina vestidos de escolar y pataleta de 8º básico, con discurso de rebeldes y reflexivos y rostro de incertidumbres pasajeras. Seremos entonces tan ajenos a la formalidad que los ocupe o mejor a la informalidad, que tendremos que aceptar que hemos envejecido. (Parece que me estoy anticipando un poco). O será que veo algo que está en los días cotidianos y que huelo a diario, pero que aún se me a
parece como extraño.
Desde un tiempo a esta parte hago resumenes de pasos y caminos, de pensamientos y decisiones, ocupando más espacio del que quisiera en cuestionar todo y tratar de manifestarme abierta a exposiciones y pensamientos divergentes, aunque la intolerancia me acorrala y se manifiesta con total libertad, (a ratos más de la cuenta).
Autorrefente, parece que me cuesta hablar de asuntos que no me involucren, aún estoy sumergida en mi egoista universo que sólo acepta algunas personas, algunas cuestiones y algunos momentos. De cualquier modo, desde mí, veo pasos que muestran diferentes opciones, voluntades que no se manifiestan, mundos que no se viven, estares que son esquivos, y desde allí construyo mis lejanías y mis cercanías que irradio por si alguien quiere advertirlas.

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e s p a c i o s

Aquí donde se ve y no se ve todo, donde las palabras abundan y los sonidos son escasos, aquí estan mis latidos más internos y los más cotidianos, publicados sin saber el destino, pretendiendo que mi historia quede en el ciber espacio, deshabitado y poblado de sueños al mismo tiempo, como lo que somos, nada y todo.