me parece un hoy... lo de ayer
Es inútil que trate de establecer un criterio justo. No
logro entender las motivaciones, los valores, los discursos. Me aburren las largas exposiciones y los cerebros estrechos. No imagino un atuendo luminoso en mi cuerpo, detesto los disfraces. Las caretas me resultan desquiciantes, y para que hablar de las voluntades, me resultan mezquinas, agotadoras y voluptuosas, casi cobardes e impropias de los humanos. Más, no concibo mi vida sin este esfuerzo por no derramarme y poder sólo observar como el caracol camina lentamente para que bese su cabellera.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario