agosto 24, 2006

me parece un hoy... lo de ayer
Es inútil que trate de establecer un criterio justo. No
logro entender las motivaciones, los valores, los discursos. Me aburren las largas exposiciones y los cerebros estrechos. No imagino un atuendo luminoso en mi cuerpo, detesto los disfraces. Las caretas me resultan desquiciantes, y para que hablar de las voluntades, me resultan mezquinas, agotadoras y voluptuosas, casi cobardes e impropias de los humanos. Más, no concibo mi vida sin este esfuerzo por no derramarme y poder sólo observar como el caracol camina lentamente para que bese su cabellera.

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e s p a c i o s

Aquí donde se ve y no se ve todo, donde las palabras abundan y los sonidos son escasos, aquí estan mis latidos más internos y los más cotidianos, publicados sin saber el destino, pretendiendo que mi historia quede en el ciber espacio, deshabitado y poblado de sueños al mismo tiempo, como lo que somos, nada y todo.